10,50€
 /UD
Avenida de la Fontana, 12C, 03730, Jávea
19,50€
Nombre:
Colosia Amontillado
Variedad:
100% Palomino
Tipo de vino:
VINOS BLANCOS
Añada:
2022
Crianza:
Es un vino viejo, seco,con al menos tres años de crianza biológica y cinco años de envejecimiento en barrica. Con una crianza en flor de al menos 4 años.
Volumen:
750
Bodega:
Gutiérrez Colosía
Graduación:
18.0º
Enólogo:
Juan Carlos Gutiérrez Colosía
Alérgenos:
Contiene sulfitos
Vista:
Color ámbar.
Sabor:
Presente entrada en boca amable y una acidez equilibrada; su desarollo resulta complejo y sugerente, destacando un final seco y un post-gusto prolongado en el que retornan las notas de frutos secos y madera envinada.
Aroma:
Aroma sutil y delicado con una base etérea suavizada por aromas de frutos secos de cáscara (avellanas) y vegetales.
Maridaje:
Resulta excepcional en platos suculentos. Con pescado azul, carnes blancas y quesos curados. Lo ideal es utilizarlo en las preparaciones de estofados y salsas.
Elaboración: Este amontillado está elaborado con la variedad Palomino Fino. Se alcoholiza a 15º para que comience la crianza bajo velo de flor durante 3 años, cuando llega el momento de quitar el velo lo vuelven a encabezar a 18º para que desaparezca y empiece la crianza oxidativa durante 5 años más. Colosia Amontillado conjuga las dos crianzas típicas de Jerez, un vino completo y complejo.El objetivo de este sistema es obtener vinos homogéneos y con sabor uniforme. Es un sistema dinámico. Se produce por el “corrimiento de escalas” de vinos de diferentes años. Para ello se sigue un sistema de criaderas (botas que “crían”) y soleras (botas que están en la hilera del “suelo” cuyo vino está listo para ser embotellado). Las botas de cada tipo se colocan una sobre otra. Cuando se produce una saca (o rociado) de la bota de solera, ésta se rellena con el vino procedente de la bota inmediatamente superior, y así se hace sucesivamente siguiendo la escala del resto de criaderas. Se suele realizar con unos utensilios llamados canoas y rociador, de modo que el vino entra en las botas poco a poco, como un rocío, con objeto de que la flor del vino no se dañe. Es un procedimiento muy caro pero que garantiza la calidad de los vinos.
Cuenta con una larga tradición vitivinícola en la comarca de Jerez, y sus instalaciones, construidas en lo que pudo conservarse del Palacio del Conde de Cumbrehermosa, dan directamente al río Guadalete, una condición muy favorable para la crianza biológica de los vinos finos bajo el velo "en flor".
Historia de la Bodega Desde 1838, se encuentra en la desembocadura, en la Bahía de Cádiz, del río Guadalete. Los vientos secos de Levante y húmedos de Poniente provenientes del Atlántico regulan la humedad ambiental manteniendo las condiciones óptimas para los vinos. La estabilidad y calidad de los vinos Gutiérrez-Colosía están garantizadas por una esmerada crianza por el sistema de criaderas y soleras, siguiendo la mejor tradición de la comarca. La estructura de las bodegas es conocida en la zona como “nave de catedral”. Son edificios de gran altura y numerosos arcos que exponen los vinos a la influencia del clima especial del que goza la comarca del Jerez. Herederas de una larga tradición vitivinícola: La primera nave fue construida en 1838 y se conserva prácticamente igual que entonces. Pasó por varios propietarios hasta que a principios del siglo xx la compró D. José Gutiérrez Dosal, bisabuelo de la última generación de la familia Gutiérrez- Colosía. En 1969, la familia Gutiérrez-Colosía compró las ruinas del Palacio del Conde de Cumbrehermosa -cargador de Indias-, que ya tenía una bodega, y en su lugar hicieron construir dos naves más. Las Bodegas Gutiérrez-Colosía son las únicas que actualmente dan directamente al río Guadalete lo que le aporta la humedad perfecta para la crianza biológica de los vinos finos bajo el velo “en flor” (microorganismos que se reproducen en la superficie del vino).